Las palabras de Juan Pablo II puestas anteriormente son un cierre para este blog, el cual espero que haya transmitido tanto información para poder mejorar la educación como para remitirnos siempre a Jesucristo en esta laboriosa tarea de educar.
No olvidemos nunca que no queremos solo transmitir contenido a los alumnos, sino transmitir la enseñanza de un Dios hecho hombre por amor a nosotros. Solamente con ese mismo amor, podremos educar verdaderamente y con coherencia de vida, intentando siempre asemejarnos a
Él.
“Sus palabras, parábolas y razonamientos no pueden separarse nunca de su vida y de su mismo ser.” JUAN PABLO II (1979) Catechesi Tradendae, nro. 9
Espero que esta afirmación sobre Jesús sea siempre la que nos guíe y que algún día se pueda afirmar esto mismo de cada uno de nosotros.
